Cien años de excavaciones en Caravia

«Aurelio de Llano se entregó a la tarea con pasión y con método. Una investigación muy meritoria que contaba con pocos antecedentes»

ANGEL VILLA VALDES RIDEA OVIEDO MARIO ROJAS 14-03-17

El arqueólogo Ángel Villa ofreció una ponencia sobre los trabajos en el Picu’l Castru

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Dentro del ciclo de conferencias ‘Aurelio de Llano Roza de Ampudia. En el centenario de las excavaciones arqueológicas en el Picu’l Castru de Caravia’, ayer tarde tuvo lugar en la sede del Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea) una ponencia del arqueólogo Ángel Villa en la que repasó la historia de la excavación desde que Aurelio de Llano la emprendiese en 1917.

«Era este lugar un crestón calizo, ligeramente amesetado en su cumbre, que se alzaba unos 350 metros por encima de su casa natal en El Valle, concejo de Caravia. Y su objetivo era conocer el lugar y modo de vida de los primeros habitantes de la comarca que se habían asentado en este tipo de recintos fortificados», hizo las presentaciones Ángel Villa, que cuenta que el escritor y folclorista «se entregó a la tarea con pasión y con método, pues procuró aplicar las técnicas que por entonces se tenían como apropiadas en la investigación arqueológica».

Ángel Villa

«De la descripción de sus trabajos se puede deducir la minuciosidad con que se realizó la excavación y el estudio detallado de cada pieza descubierta. Y la preocupación por dar difusión y formato científico a su obra queda bien reflejada en el capítulo dedicada al castro como parte del ‘Libro de Caravia’», subrayó el arqueólogo. Un trabajo, en su opinión, «muy meritorio, pues contaba con pocos antecedentes y casi ninguno susceptible de ser considerado científico, excepción hecha de las excavaciones y publicación de José María Flórez en Coaña entre los años 1876 y 1878».

Así que Villa destacó especialmente la utilidad de unas investigaciones que, «a pesar de las limitaciones consustanciales a su tiempo, se muestran hoy rigurosas y acertadas en términos generales, si bien ahora inscritas en un marco cultural y cronológico mucho más preciso gracias a los avances en las técnicas de análisis y datación».

Y, al llegar a este punto, pone como ejemplo «la manera tajante en que desautorizaba a quienes defendían el origen romano de los castros, alegando que, ‘si los que tal afirman hubieran hecho excavaciones metódicas, hallarían señales de haber sido ocupadas por otras razas muchísimo tiempo antes que los romanos llegaran a la costa asturiana. Las fortificaciones romanas tienen diferente estructura que los castros’».

Ángel Villa Valdés, En su discurso de ingreso en el RIDEA

Con esas primeras investigaciones de los castros del noroeste de Asturias como telón de fondo, el arqueólogo ofreció una visión actualizada de lo que hoy conocemos de la Edad del Hierro en Asturias, particularmente en el área centro-oriental, presentando un paisaje con figuras que se nutre, además de con la obra de Aurelio de Llano, con trabajos posteriores realizados en este y otros asentamientos castreños como la Campa Torres, Cellagú y los castros de la ría de Villaviciosa. Un fascinante viaje en el tiempo sin salir de casa.

FUENTE: A. VILLACORTA